aves silvestres, argentina, birdwatching, jujuy salto encantado, Misiones, cataratas, recursos naturales cuyo, arte rupestre tag foto 4 memoria, sitios, dictadura militar puerto madryn, delfines, patagonia patagonia, vinos misiones, selva, cataratas Buenos Aires, monumentos, turismo, tango América Latina, legados, política
Muy cerca de Buenos Aires, un nuevo itinerario guiado abre la puerta a la rica tradición láctea de la localidad de Suipacha, con visitas a fábricas de quesos y otros emprendimientos como plantaciones de arándanos y criaderos de jabalíes.

Ideal para un día o un fin de semana de media estación, apreciando los frutos de la tierra, los productos derivados de la leche y la creciente innovación tecnológica local.

Allá lejos y hace tiempo, hace alrededor de siglo y medio, Suipacha era todavía un territorio de frontera en esa provincia de Buenos Aires que se disputaba los espacios con los indígenas.

Los años, el ferrocarril, el progreso y la llegada de los inmigrantes –vascos primero, pero después también numerosos irlandeses– terminaron de forjar la fisonomía de esta zona rural que hoy expresa lo mejor de sí misma en su tradición lechera.

Una tradición que supo de vaivenes y altibajos: Suipacha no es un mundo aparte, sino un “botón de muestra” bien representativo de los pueblos del campo argentino.

Como tal, también sabe de agudizar el ingenio, y a mediados de 2008 –cuando la sequía y la crisis económica internacional echaban sombra sobre la pampa– se puso manos a la obra y dio vida a una iniciativa que unió turismo y producción: es la flamante y tentadora Ruta del Queso.

“Basándonos en la identidad láctea del lugar, la posibilidad de contar con productos de carácter artesanal, usinas lácteas y puestos de venta sobre la RN Nº 5, la cercanía del área metropolitana y dos queserías premiadas en quesos de categoría Leches Finas, se decidió crear la Ruta del Queso”, explica Nicolás Alessandro, coordinador de los grupos que todos los fines de semana siguen este itinerario gastronómico por las rutas suipachenses.

La idea no tardó en prender: así, poco a poco se sumaron a las queserías otros emprendimientos, como plantaciones de arándanos y criaderos de jabalíes, y naturalmente también llegó la “pata de servicios” con restaurantes, casas de té y hosterías. Ahora sí, con todo listo, Suipacha tiene desplegada la alfombra roja e invita a salir bien temprano para aprovechar un día lleno de sabores y experiencias nuevas.


Yogur y pastelitos.

A las 10 de la mañana de un domingo –las visitas guiadas se organizan los fines de semana y feriados– estamos exactamente en la entrada de Suipacha, donde un cartel bien visible anuncia la Ruta del Queso.

En el negocio-insignia de la Ruta, Nicolás espera a los miembros del grupo con el desayuno servido: y entre pastelitos, yogures de La Suipachense y vasos de leche, va desgranando algo de la historia local y también preparando el camino para lo que está a punto de venir.

El itinerario de hoy prevé conocer tres de los cinco establecimientos abiertos al público: quienes quieran realizar en cambio la visita completa de todos los sitios tienen que prever hacer noche en Suipacha, ya que cada emprendimiento dedica un buen tiempo a la recepción de los visitantes y las explicaciones sobre producción y elaboración.


También existe la posibilidad de hacer la visita por cuenta propia, pero en este caso hay que tener en cuenta que en los fines de semana de mayor demanda, cuando los establecimientos completan rápidamente el cupo de entradas, los grupos de entre 20 y 25 personas que conforman las visitas guiadas tienen prioridad, y por lo tanto los visitantes individuales corren el riesgo de quedarse afuera.

Arándanos bonaerenses.


El primer establecimiento previsto para hoy es Il Mirtilo, una plantación de arándanos de ocho hectáreas dentro de un campo tradicional de agricultura extensiva. Marisa Palacio y la incondicional Mercedes encabezan la visita y relatan los detalles de un presente productivo que es el fruto de varios años de trabajo: “Los primeros estudios comenzaron en 2003-2004; al año siguiente contratamos ingenieros agrónomos especializados.

Aún no se llegó al punto de equilibrio –explica Marisa–, pero a medida que se avanza mejora el volumen y los mercados donde se ingresa”.

Poco a poco, se fue roturando la tierra y preparándola para el cultivo; se buscó un agua mejor que la muy salitrosa propia del lugar; se crearon los “camellones” o sustratos fértiles de turba y corteza de pino para colocar las plantas; y finalmente se hizo el trasplante de tres variedades de blueberry o arándano, un fruto muy apreciado en el hemisferio norte y que tiene en el norte de la Argentina –Tucumán, Salta, Catamarca– las principales zonas de producción.

A medida que Marisa avanza en su explicación, se hacen familiares términos como bloom (esa suerte de ‘pelusa’ blanca que también tienen las uvas y que funciona como antioxidante) y “nivel de grado brik” (la concentración de azúcar, que es el mejor conservante natural); también se aprende sobre la época de las cosechas y los numerosos cuidados que requiere este fruto vistoso y frágil para llegar en condiciones a destino.

En noviembre, cuando comienza la cosecha –para este año se espera una producción de 35.000 kilos–, los propios visitantes pueden recorrer las hileras de plantaciones y recoger los arándanos. En esa época se puede ver también el trabajo de las máquinas selectoras y el galpón de empaque.

Antes de despedirse de Il Mirtilo –y del cariñoso Pulgas, uno de los perros de Marisa, que nos acompañó a sol y a sombra– hay tiempo para una degustación de productos a base de arándano, que están logrando una sorprendente diversificación.

Aquí se pueden probar vinos de postre, pasas mucho más ricas que las de uva, tisanas, confituras, mermeladas, infusiones con flores de hibiscus, té verde y arándano, dulce en pan como el membrillo para comer en tajadas o en tartas, y varias mermeladas. Un detalle femenino enriquece el mini-local: son los aros con forma y color de arándano que Marisa mandó hacer para completar este viaje al mundo de los blueberries en todas sus formas y variedades.

Quesos de cabra.


No por menos dulce el siguiente paso de la Ruta del Queso es menos tentador. Es la hora de conocer Piedras Blancas, uno de los establecimientos queseros más importantes de Suipacha, dedicado a una producción relativamente novedosa en estas tierras: se trata de los quesos de cabra y otros productos lácteos derivados del ganado caprino.

Numerosas casas de productos gourmet y algunos supermercados hicieron conocida su etiqueta, que después de casi 20 años de historia se impone como referente de innovación y calidad.

Marcelo Lizziero, que está al frente de la cabaña, reivindica las raíces italianas que lo aproximaron a un tipo de producción no tradicional en la zona. “Este proyecto –cuenta– empezó en 1991, cuando trajimos cabras para aprovechar la cultura lechera de la región con un animal no habitual.

En ese entonces el queso de cabra era más un artículo regional que un producto de especialidad: Piedras Blancas empezó a revertir la tendencia cuando llevó a Suipacha las primeras cabras, primero desde San Juan y después desde el norte de Córdoba.” No fue fácil, como no lo es ninguna propuesta nueva: “El paladar argentino no estaba acostumbrado a este tipo de producto.

Lo difícil fue desarrollar un mercado que hasta el momento no existía. En Francia aprendimos una técnica de congelamiento de cuajada para aprovechar la época de mayor producción de leche de cabra; cuando abunda también se la seca para elaborar leche en polvo”, agrega Lizziero, subrayando que la leche caprina es muy buscada para los chicos con alergia a la proteína de la leche vacuna.

Paso a paso, va desgranando datos y curiosidades: los mayores rendimientos en materia de leche/queso de la cabra criolla; los diferentes tipos de procesamiento para producir quesos frescos, con hongos de corteza, de pastas blandas, semiduros o duros; los secretos de la pasteurización, la coagulación y el moldeo.

Así nacen especialidades francesas tan tradicionales como el crottin, el valençay, el cabrauntar o el chevrotin, que tientan desde las vitrinas por color, textura y sabor. El cabrambert y cabrambrie, es decir la versión con leche de cabra del camembert y el brie, están entre las estrellas de una degustación que permite disfrutar y también aprender a distinguir todo el abanico de variedades de Piedras Blancas.

Llaman la atención también el “cendre”, un queso de pasta fina pasado por cenizas que se sirve típicamente antes del postre; el cremoso y aterciopelado Saint-Julien; el feta típico de las ensaladas griegas y las comidas de Medio Oriente y el este de Europa. Completan la lista quesos de vaca y “pecorinos”, típicos de la gastronomía italiana, elaborados a base de leche de oveja.

Pronto, la Ruta del Queso y Piedras Blancas permitirán además otro tipo de acercamiento a la especialidad: será mediante el programa “Quesero por un día”, que permitirá a los visitantes elaborar su propio queso.

Con ese objetivo habrá que estar en Suipacha bien temprano, desde el viernes anterior, para comenzar a las 7 del sábado el trabajo de producción de un queso que cada participante recibirá en su domicilio, 30 días después.

También se promete a futuro una capacitación como cheeselier, en colaboración con la Escuela Argentina de Sommeliers, para estudiar en Buenos Aires y realizar en Suipacha los trabajos prácticos: una deliciosa combinación de trabajo y placer.

Secretos del jabalì.


A estas alturas, ya pasó el almuerzo –la visita guiada a la Ruta del Queso lo tiene incluido en uno de los restaurantes suipachenses, donde siempre hay una opción a base del producto estrella del lugar, en este caso un “crêpe con salsa cuatro quesos”– y es hora de conocer el tercer emprendimiento del itinerario agro-gastronómico.

El Establecimiento La Escuadra, de Eduardo Beuille, es toda una curiosidad, que a veces no conocen ni siquiera los propios locales: se trata de un criadero de jabalíes, a los que luego se sumaron cerdos, nacido casi como un hobby pero ahora convertido en un emprendimiento que trabaja en campos no demasiado conocidos en el país, como la inseminación de la especie y la elaboración de chacinados artesanales.

Eduardo y sus hijos se entusiasman con las explicaciones y enseñan a distinguir los jabalíes puros: “Si tiene 36 cromosomas es jabalí puro europeo; la cruza tiene 37 y el cerdo, 38”, precisan, mientras exhiben orgullosos a “Jacobo”, un jabalí de cuatro años que, curiosamente, se deja tocar por sus dueños.

Además de los corrales con animales, La Escuadra tiene una linda colección de carruajes –una “lujanera”, como la que se usaba en las procesiones a la Virgen de Luján; uno de médico; una volanta con la que se repartía verdura; una estanciera para paseos familiares– y finalmente invita a pasar a la mesa, como siempre esencial en esta ruta.

Allí se pueden probar jamón y bondiola ahumada, longaniza con anís, hinojo y pimienta en grano, y “queso de jabalí”, todas curiosidades que sorprenden por la delicadeza del sabor y una cuidada presentación.

La sobremesa se hace larga, entre historias de Suipacha en los tiempos de la Independencia argentina y leyendas sobre los tesoros del Virreinato, pero el sol que empieza a bajar nos recuerda que es la hora de la última cita: estamos a punto de dejar la Ruta del Queso y la despedida será en la Hostería Aruma, de Mabel Calabresi, una posada de tan buen gusto que revela el pasado de su dueña como artesana y dueña de una casa de decoración.

Y lo del gusto bien podría ser un juego de palabras, ya que también aparece en los sabores del té y las tortas con los que pone un delicioso broche final a esta ruta gastronómica. El reloj marca las 19.56, la luna brilla sobre los eucaliptos y un cartel que reza en la ruta “Buen Viaje, aquí termina la Ruta del Queso” indica, definitivamente, la hora de volver a Buenos Aires. Será, pero con la promesa de volver a la cercana y gustosa Suipacha.
fuente: Pagina12

Búsqueda personalizada
www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Por allí pasaron caudillos, chasquis, ejércitos patriotas, arrieros, comerciantes, misioneros, conquistadores hispanos y hombres de pueblo, conectando nuestro actual territorio con el Alto Perú.

Hoy un programa provincial rescata sus pueblitos y sus gentes, en una puesta en valor de la cultura ancestral santiagueña.

Tanto atesora Santiago, “Madre de Ciudades”, que no hay relato que alcance: la música folklórica nativa desprendida de poetas y cantores, con sus peñas jóvenes a la luz de las estrellas y las voces valiosas de los mayores; las lenguas ancestrales como el quichua en su interior profundo, donde nacen míticos personajes y leyendas; y toda una memoria cargada de recuerdos tan intangibles como valiosos, más olvidada que protegida.

Hoy, por el centro de ese cuerpo marrón que huele a mistol desde siempre y carga ritmos de chacarera, un camino está emergiendo, resucitando y proyectando un futuro para su gente.

El viejo Camino Real, que supo unir el Alto Perú con algunas de nuestras provincias y hasta el puerto de Buenos Aires, es la excusa para devolverle el protagonismo a una parte central del patrimonio regional.

De ayer a hoy.
Fue Heráclito quien dijo que nadie se baña dos veces en el mismo río. El Mishki Mayu, la cinta plateada que baja de las cumbres y es el alma de los santiagueños y sus montes, guarda la memoria de otros tiempos de esplendor, cuando un camino que corría paralelo fue testigo del nacimiento de nuestra patria.

La dependencia económica y política con el norte durante gran parte del período colonial llevó a consagrar aquella ruta como la gran vía de comunicación, cuya cabeza sur fue Santiago del Estero, declarada capital política, religiosa y militar de la antigua y extensa provincia del Tucumán. Ladeando el Dulce en todo su paso santiagueño por casi 400 kilómetros, se conjugó un enorme bagaje cultural, valioso físicamente por las capillas, monumentos y sitios arqueológicos; y en lo espiritual por las creencias religiosas, los modos de vida y esas leyendas bien santiagueñas que hablan de La Telesita, El Kakuy o La Salamanca.


“La recuperación del sentido histórico de la antigua ruta colonial pone su objetivo en los pueblos, sus costumbres y las vidas que han quedado invisibilizadas con el desarrollo y la modernidad. Hoy es tiempo de recuperar este tesoro que tenemos desde una práctica responsable y respetuosa, que promueva la interacción y comunicación, con posibilidades de mejorar la calidad de vida de su gente”, asegura Alicia Montenegro, del programa Desarrollo Turístico Estratégico Sustentable y Participativo, surgido en la Subsecretaría de Turismo para la recuperación del Camino Real.

La idea es dar “vuelo” turístico a ciertos pueblos clave para que, sin alterar su vida diaria, sean un motivo más para conocer el pago. Así, a lo largo del recorrido se conocen los “Pueblos de Indios”, anteriores a la llegada de españoles y que fueron invadidos tanto por poseer buenas cosechas como por encontrar allí la materia prima esclava que los conquistadores necesitaban. Centro de la vida cívica, social, política (cabildo, capitales, curatos religiosos) y económica de toda la región (primeros molinos harineros, grandes cultivos), se dio en torno a ellos un encuentro brutal entre la cultura hispánica y la preexistente: aún hoy es posible ver en un mismo altar las imágenes religiosas pertenecientes a los primeros indicios de la evangelización, junto a hojas de coca y cultos a la Pachamama. “En la mayoría de los pueblos, el Instituto Sanmartiniano ha señalado monumentos a las antiguas postas”, explican los responsables de la puesta en valor del itinerario.

El éxodo rural, producto de la falta de oportunidades, las no políticas de reactivación productivas y el casi nulo acceso a servicios, provocó la reducción de la población y economías domésticas de subsistencia para quienes se quedaron. La reorganización gubernamental de las localidades, cooperativas y sociedades de fomento haciendo foco en lo propio como valor fue una de las claves adonde se apuntó, siempre bajo el concepto circular de desarrollo turístico, sustentado en la mejora social, cultural, educativa, sanitaria y ambiental.

Pero no fue fácil, y surgió un problema al inicio del programa, por la enorme extensión del territorio y la lejanía con ciudades base para dormir, comer y distenderse. Por eso la primera etapa del circuito involucra la recuperación de sólo cinco localidades, que van desde la capital hasta la localidad de Loreto. Se trata de San Pedro (1500 habitantes), Manogasta (1100), Tuama (173), Villa Silípica (800) y Sumamao (900), junto con parajes de influencia. En todos se destacan las capillas por su valiosísima imaginería religiosa, así como antiguos cementerios y celebraciones que unen lo popular con lo místico permanentemente.

Las producciones son netamente artesanales a nivel gastronómico (quesos de cabra, arropes de tuna y preparados con harina de algarroba), mientras costumbres antiguas como los paseos en sulky envuelven los pueblos a los que llegan familias y amigos a zapatear y zarandear con la música folklórica a cuestas, hasta que la macha los sorprenda.

Desandando camino.

Saliendo de Santiago capital, la primera cita es con el Museo Ashpap Rimainyn de San Pedro, Voz de la tierra en quichua. Gestado, organizado y atendido por su propia comunidad, es el portal de bienvenida del nuevo tramo turístico. Allí hay piezas valiosísimas, como puntas de flechas, viejas vasijas y una rueda de quebracho que fue parte de un carruaje de varios siglos atrás, rescatada antes de ser utilizada como leña.


Apenitas después, ya a 27 kilómetros de la capital, la Feria de Upianita es el centro de las actividades del fin de semana. Un típico patio santiagueño donde sobra tierra y alegría, y donde cada sábado los quinchos desbordan de puestos con artesanos que venden y enseñan las virtudes de productos naturales como la algarroba, el mistol, la tuna y ajíes de monte.

Del otro lado, la humareda de cabritos, lechones, locros y empanadas, pasteles de charqui, chipacos y roscas calientes completan la rica gastronomía santiagueña. El punto fuerte son los espectáculos folklóricos, con personajes destacados de la cultura popular. Esa conjunción hizo que Upianita inserte en el mercado laboral a más de 60 familias, con insumos y trabajo regional, recibiendo capacitación (otro fuerte del programa) para ser guías de su lugar, con eje en la importancia del trabajo familiar, lo artesanal y la necesidad de transmitir generacionalmente las técnicas y saberes.

Manogasta, viejo pueblo precolombino, sigue la ruta de tierra con un curioso y enorme algarrobo en el centro del camino. Ese árbol es el lugar donde descansó San Martín, a quien se dedica un monumento en la puerta de la capilla Santa Bárbara. A pocos kilómetros está Tuama, centro de la vida social, económica y política en las primeras horas de la conquista, punto donde se toparon las corrientes expedicionarias de Chile y Perú. Cuentan que durante el siglo XVIII la localidad alcanzó el mayor prestigio, según consta en los documentos de la época que muestran al Curato de Tuama como uno de los más grandes de la región.

Allí hoy se trabaja en la restauración de la Capilla de Inmaculada Concepción, en el sendero que conduce a Villa Silípica. Recordada como posta del “indomable cacique Chanamba”, Silípica es de las más antiguas localidades de la provincia. Su veneración a la Virgen de Monserrat habla del paso de los españoles, que dejaron marcada con sangre su presencia, apropiándose de tierras y vidas, dando un vuelco significativo a la historia y transformando la geografía física y social santiagueña. Sin embargo algunas usanzas, como la fabricación de erkes, se han conservado y son clave en cada procesión lugareña, conocidas como “Vivas” y “Corridas”, carreras de promesantes en homenaje a sus santos patronos.

Sumamao, finalmente, teje un espacio mítico que remonta a siglos pasados, cuando dejó de ser una encomienda para transformarse en administración directa del gobierno, y ya en 1816 arrendado junto con otros lugares para sufragar los gastos de representación en el Congreso nacional por el Cabildo de Santiago. Los restos del primer molino harinero aún descansan entre la naturaleza del lugar, y el campanario sostenido por horcones de quebracho colorado anuncia la llegada a la capilla de la Virgen de las Mercedes. Aquí se realiza la festividad de San Esteban, paradigmática de la moderna religiosidad santiagueña.


No muy lejos y hacia el sur, ya por fuera del actual camino, Atamisqui trae las añoranzas de una villa pacífica que se relaciona con el arte de manera cercana: cuna de prestigiosas teleras y sede de la Fundación Música Esperanza, creada por Miguel Estrella para difundir y promover la música folklórica, encuentra en Elpidio Herrera la creación de la sacha guitarra, instrumento musical único en el mundo que él mismo interpreta y posee su propio museo.

En el otro extremo, Vinará (donde se firmó la paz entre las provincias de la región) resurge como botón de muestra de los nombres que poco a poco se van conociendo más, llenos de riqueza y huellas arqueológicas que aún no han sido acondicionados. Pero de a pasitos lentos, beneficiando ya a 4500 habitantes, el trabajo va sembrando las bases de una mirada realmente federal que va haciendo su nuevo camino
fuente: Pagina12

Búsqueda personalizada

www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Está 100 entre 183 países en el listado de Transparencia Internacional. Tiene 3 puntos sobre 10, frente a los 2,9 de 2010. Nueva Zelanda encabeza la tabla, con 9,5. Somalía y Corea del Nortes son los últimos con un 1.

La Argentina quedó otra vez muy lejos de sacarse un aprobado en transparencia y volvió a ocupar un lugar muy bajo en el ranking global de corrupción que elabora añoa a año Transparencia Internacional.

Según ese listado, armado con el entrecruzamiento de una serie de índices, el país menos corrupto es Nueva Zelanda, y los últimos de la lista, Corea del Norte y Somalía.

Con apenas tres puntos sobre diez posibles, la Argentina compartió la posición 100 del listado de 183 naciones con otros 11 países: Burkina Faso, Yibuti, Gabón, Indonesia, Madagascar, Malawi, México, Santo Tomé y Príncipe, Surinam y Tanzania. Quiere decir que, del total, 99 países fueron calificados mejor y 70, peor. El año pasado, la Argentina compartía la posición 105 con 2,9 puntos.


Transparencia Internacional elabora su ranking de percepción de la corrupción en base a datos de 17 fuentes "de 13 instituciones de prestigio", incluidos el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial, distintos bancos de desarrollo, encuestas empresariales y evaluaciones de analistas de riesgos.

Todas las fuentes, explica el organismo, miden "el alcance general de la corrupción (frecuencia y/o magnitud de los sobornos) en el sector público y político y ofrecen una clasificación de países, es decir, incluyen una evaluación de varios países".

El ranking de este año fue encabezado por Nueva Zelanda, que sacó 9,5 puntos sobre los 10 posibles. Luego siguen Dinamarca (9,4), Finlandia (9,4), Suecia (9,3), Singapur (9,2), Noruega (9,0), los Países Bajos (8,9), Australia (8,8), Suiza (8,8) y Canadá (8,7). En total, solo 9 países obtuvieron un puntaje de 5 o más.

Entre los países latinoamericanos, el mejor ubicado es Chile (en el puesto 22, con 7,2 puntos), aunque la isla caribeña de Barbados está incluso arriba (16 con 7,8). Hay otros países sudamericanos mejor ubicados que la Argentina: Uruguay (25 del listado), Brasil (73) y Colombia y Perú (80). Y muchos que están incluso peor ubicados en el ranking: Bolivia (118), Ecuador (120), Guyana y Nicaragua (134), Paraguay (154) y Venezuela (174).

Entre los países percibidos como más corruptos, antes de Corea del Norte y Somalía que cierran el listado con un 1, están Afganistán y Myanmar, con 1,5 puntos, y Sudán, Turkmenistán y Uzbekistán, con 1,6.

En su informe 2011, la ONG resaltó que "tanto en la Europa de la crisis de la deuda como en el mundo árabe, los líderes deben atender las demandas de un mejor gobierno".

fuente: CPI Trasparency

Búsqueda personalizada

www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Muestra las tormentas eléctricas de cada región. En Buenos Aires, por ejemplo, hay 65 días con descargas al año, y la Puna es la zona más castigada. Servirá para tomar precauciones y estudiar la incidencia del fenómeno en la muerte de personas.

El poder de destrucción de los rayos ha sido tan temido por la humanidad desde el comienzo de los tiempos, que todas las mitologías le han reservado una deidad. En la Grecia antigua, por ejemplo, Zeus, el padre de los dioses y los hombres, era también el dios del cielo y del trueno, y uno de sus atributos era el rayo. Sin embargo, hace apenas diez años que se conoce cómo se carga de electricidad una nube.

Y nuestro país tiene recién ahora mapas exactos de descargas eléctricas.

“Que haya rayos es totalmente natural: es la manera de que se descargue el circuito y vuelva a cargarse. Son parte del proceso de la vida”, comenta Gabriela Nicora, geofísica, investigadora del Conicet en el Citedef, el centro de investigaciones científicas y técnicas del Ministerio de Defensa.

Conocer dónde caen los rayos “tiene importancia estratégica para el país, por razones de seguridad”, observa el doctor Eduardo Quel, gerente científico del Citedef. Importa en función de la aviación, las construcciones civiles, los gasoductos, los radares, las antenas, las instalaciones eléctricas y líneas de alta tensión. “Las empresas de protección sobreestiman los costos, cuando los rayos tendrían que tomarse como un parámetro meteorológico”, sostiene Nicora.

La geofísica comenzó a relevar datos a través de antenas instaladas en Trelew, Córdoba y Comodoro Rivadavia; en breve habrá una cuarta en la Capital. En la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba se hallan sus tutores de tesis doctoral, los investigadores del Conicet Rodrigo Bürgesser y Edgardo Ávila, que forman el único grupo del país abocado al estudio de nubes, ya que es en las nubes altas donde suelen producirse los rayos.

Las antenas los detectan por ondas electromagnéticas de muy baja frecuencia. Las tres están integradas a la red World Wide Lightning Location Network (WWLLN).

A partir de estas herramientas, la científica confeccionó un mapa general y cuatro estacionales, que revelaron que la mayor cantidad de tormentas eléctricas ocurre en zonas continentales – en el mar son excepcionales –, y en los trópicos, sobre todo en verano, algo menos en otoño, y muy poco en invierno. Son los cielos del noroeste y de la Mesopotamia los que más se iluminan (entre 90 y 110 días de tormentas eléctricas al año), seguidos en menor medida por Córdoba y San Luis (70 días al año). En Buenos Aires son 65 días al año.

¿Cómo se hacía antes, cuando no existían estas antenas? Como la descarga eléctrica del rayo se manifiesta por la luz – el relámpago – y el trueno – que puede oírse hasta a 15 km de distancia –, “los observadores del Servicio Meteorológico Nacional, cada vez que oían un trueno, lo anotaban como día de tormenta”, cuenta Nicora.

Por eso, en los antiguos mapas ceráunicos – como se llaman – no figuraba la zona más centelleante de la Argentina, la Puna, donde el firmamento se resquebraja hasta 130 días al año. ¿En la Puna, donde llueve apenas unos 300 milímetros en doce meses? “Puede haber tormenta eléctrica sin lluvia”, aclara la investigadora. Y en el resto del país, los días de tormenta solían ser mucho menos que los reales.

Ahora, Nicora quiere mejorar los mapas a una escala menor, para poder relacionarlos con las muertes por electrificación por rayo. En ciertas zonas, cuando hay tormenta, mejor quedarse adentro.

Búsqueda personalizada

www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Desde la explosión de Internet, los sitios ensayaron diferentes fórmulas para retener a sus visitantes.

Alguna vez la brújula apuntó a los portales, después a los blogs y hoy el norte está en las redes sociales.

El problema es que por la masividad, llegan los oportunistas, que buscan obtener algún rédito engañando a los usuarios comunes.

Cuáles son las técnicas más empleadas y como evitar caer en la trampa.

La maquinaria de la ingeniería social se basa en trucos que todos afirman conocer pero que raramente fallan. Ejemplo: “Llega a tu casilla de Facebook un mensaje aparentemente oficial que autoriza el botón No me gusta en tu cuenta. O un aviso de cierre de cuenta o un video que te despierta curiosidad .

Al hacer clic el desprevenido es conducido a un sitio externo, idéntico al anterior, pero que se trata de una fachada”, explica Sebastián Bortnik, experto en seguridad de ESET.


Para ingresar a este sitio piden las claves de Facebook, y así son sustraídas. Una vez que roban las claves, las posibilidades van desde la infección con malware, el robo de información o la suplantación de la identidad. “No existen soluciones mágicas, comenta Bortnik, la clave está en pensar antes de cliquear.

Una vez usurpada la cuenta, se puede reportar el abuso mediante los enlaces de denuncia que ofrecen todas las redes sociales”.

El afán de popularidad que promueven las redes ha dado origen a los Socialbots , programas que simulan ser perfiles reales pero que en rigor son un fraude.

Estos replicantes son capaces de lograr una interacción básica, repartir Me gusta entre sus víctimas y para no levantar sospechas, enviar unas 25 solicitudes al día.


Una vez aceptados, se dedican a recopilar datos de los incautos navegantes para bombardearlos con spam o mover campañas de phishing (links a sitios que imitan ser otros) a gran escala. Para no caer en su red, desconfiar de los desconocidos con miles de seguidores que piden amistad.

El brazo de las redes sociales alcanza a los chicos . Para ingresar a Facebook hacen falta 13 años, aunque esta norma no se respeta. Se estima que más de 7 millones de menores de esa edad la usan. Gabriel Calbosa, de EDSI Trend Argentina explica que “los niños ingresan con 9 y 11 años. En estos espacios pierden el control y pueden ser presa fácil de pedófilos o hackers. Un ejemplo son los juegos con aplicaciones maliciosas.

Como los menores no tienen la capacidad para detectar un engaño, pueden abrir la puerta a robos de claves en la máquina o facilitar datos personales”.

La responsabilidad de los padres es “educar a sus hijos para que se conecten con sitios apropiados para su edad, que se vinculen sólo con conocidos y que desconfíen de ofertas demasiado generosas” dispara Calbosa.

“Entre las tendencias identificadas en el último año, se destaca la cantidad de equipos infectados con robots informáticos. Uno de los métodos de contagio es a través de los mensajes de Twitter que llevan la dirección acortada.

Ya que al tener su URL oculta puede desembocar en los lugares menos pensados. Las operaciones con botnets son baratas y fáciles de propagar. Un foro clandestino en 2010 promovía una red de 10 mil bots por US$ 15 dólares.” dice Marcos Boaglio, de Symantec.
fuente: Clarín

Búsqueda personalizada

www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Es la segunda en América del Sur, detrás de Montevideo, a la que en 2010 había superado. Ocupa el puesto 81 de un ranking internacional de 221, encabezado por Viena.

Buenos Aires mantiene su posición como una de las ciudades con mejor calidad de vida de América latina, según un ranking internacional encabezado por las europeas Viena y Zurich y por la neocelandesa Auckland.

La capital argentina se ubica cuarta entre las latinoamericanas, en el puesto 81 de la general, sólo superada por la paradisíaca Point a Pitre (63) en las islas Guadalupe, San Juan de Puerto Rico (72) y Montevideo (77). En 2010 la uruguaya se había ubicado detrás de Buenos Aires, a diferencia de este año y de 2008 y 2009.

Más abajo en el ranking latinoamericano se encuentran Santiago de Chile (90), Ciudad de Panamá (93), Monterrey (104), San José (105), Asunción (112), Lima (118), Ciudad de México (121), Quito (124), Bogotá (130), La Paz (147), Caracas (164) y La Habana (189).

El “Estudio mundial sobre calidad de vida 2011” relevó 221 ciudades de todo el mundo y, tal como sucede desde ediciones anteriores, hay un gran dominio europeo entre los primeros puestos: siete entre los primeros diez. Viena (1), Zurich (2), Munich (4), Düsseldorf (5), Frankfurt (7), Ginebra (8), Berna y Copenhague (que comparten el noveno puesto). No hay ninguna latinoamericana entre las primeras 50 posiciones.
El informe toma a la estadounidense Nueva York (47) como referente para comparar los distintos niveles de calidad de vida, para lo que evalúa aspectos como los servicios públicos, la oferta de ocio y alojamiento, el ambiente socio-cultural, económico, político y social, el nivel educativo y el medio ambiente.

En América, las canadienses son las ciudades que ocupan las posiciones más altas. Primero se ubica Vancouver (que comparte el quinto puesto con la alemana Düsseldorf), Ottawa (14), Toronto (15) y Montreal (22).

El estudio mide también el nivel de seguridad personal de cada ciudad, para lo que se tienen en cuenta factores como el nivel de criminalidad, la estabilidad interna, la efectividad de la ley y las relaciones internacionales de cada país.

Luxemburgo encabeza la clasificación de ciudades más seguras para vivir, seguida por las suizas de Berna y Zurich, empatadas en el segundo puesto. En contraposición, las tres ciudades más peligrosas son Abiyán (219), Yamena (220) y Bagdad (221).

Entre las latinoamericanas, Guatemala (179), Tegucigalpa (180) y Caracas (205) son las que presentan los índices más bajos de seguridad personal.

Viena

 
Zurich

New York

  Point a Pitre

San Juan (Puerto Rico)

Montevideo 

 Frankfurt

Ginebra

Copenhagen
fuente: Clarín

Búsqueda personalizada

www.zanox.com


Si te ha gustado el artículo inscribete al feed clicando en la imagen más abajo para tenerte siempre actualizado sobre los nuevos contenidos del blog:

Ultimos artículos publicados

Mi Ping en TotalPing.com Más tráfico para tu blog follow us in feedly