Cuando Esteban Lucas Bridge escribió su crónica novelada “El último confín de la Tierra” donde relataba la historia de su propia familia desde el momento en que su padre, el reverendo Thomas Bridge se estableció como misionero en la salvaje Tierra del Fuego de 1871, no imaginó que Rae Natalie Prosser, una hija de granjeros de Lexinton en el estado de Ohio en Estados Unidos de Norteamérica, se enamoraría de la aventura y del relato y quisiera conocer tan atrapante lugar.
Natalie estudió en la Universidad Estatal de Kent y entre otros títulos obtuvo una Maestría en Biología, cuando leyó el libro en cuestión decidió trasladarse a la Isla Grande de Tierra del Fuego y comenzar allí una aventura fantástica que la tuvo como principal protagonista.
Rae Natalie Prosser Goodall
Recorriendo las costas, los canales y las estancias conoció al bisnieto de Thomas Bridge de nombre Thomas D. Goodall quien era el copropietario y administrador de la estancia Harberton, en 1963 se casaron.
En 1970 publicó un libro de su autoría al que llamó Tierra del Fuego donde hace una descripción de la flora, la fauna, la geografía y también de la historia y el turismo en la gran Isla. La información allí volcada continúa aun hoy vigente y es material de consulta permanente de estudiantes y profesionales de la biología como también historiadores y turismo en general.
Natalie se dedicó de lleno a su profesión de bióloga aunque todo su trabajo fue ad-honorem, como ya mencionamos estudió la flora y la fauna del extremo sur de la Patagonia y en sus largos años de permanencia en la región logró juntar y exhibir esqueletos de más de 2700 mamíferos y 2300 aves.
Libro de su autoría
Vivió con su esposo en la estancia Harberton, la que fue declarada monumento histórico nacional en el año 1999, la misma conserva su arquitectura original y sus dueños viven en la misma casa que construyó y habitó Thomas Bridge en 1887.
En el año 2001 y ubicado dentro de la estancia, se creó el museo Acatushun de aves y mamíferos australes a partir de la colección de Natalie, ella misma dirigió el lugar hasta su fallecimiento.
Fue colaboradora de National Geographic Society y de varios otros organismos nacionales e internacionales dedicados a la investigación de la naturaleza, entre ellos la AMMA (Asociación de Mamíferos Marinos Australes), el proyecto “Orca del Fin del Mundo” y el CEQUA (Centro de Estudios del Cuaternario), también presidió la Fundación RNPF (Rae Natalie Prosser Foundation) para la investigación en América del Sur, que desarrolla programas de becas y pasantías para estudiantes y profesionales de las ciencias naturales. Dentro de su dilatada carrera también dio asistencia técnica y científica a otras muchas instituciones nacionales e internacionales relacionadas con la naturaleza, su preservación y desarrollo.
Estancia Harberton
Sus dibujos sobre la flora y fauna australes figuran en la colección de la Hunt Botanical Library de Pittsburgh, Estados Unidos.
En su vida obtuvo los siguientes premios y reconocimientos: Premio Albatros (1983), miembro internacional invitado de The Society of Woman Geographers (1984), Premio Faro del Fin del Mundo (1994), miembro internacional invitado Explorers Club of New York (1995), Medalla de oro de The Society of Woman Geographers (1996), miembro de Ohio Women’s Hall of Fame (1996), doctorado Honoris Causa en ciencias de Kent State University (1997), Special Achievement Award, Kent State University Alumnae, 1997 y Pink Carnation Award, highest award of Gamma Phi Beta Sorority (1998).
Falleció el 25 de mayo de 2015 en su hogar en la estancia Harberton a los 80 años de edad.
Comentarios
Publicar un comentario
No insertes enlaces clicables, de lo contrario se eliminará el comentario. Si quieres ser advertido via email de los nuevos comentarios marca la casilla "Avisarme". Si te ayudé con la publicación o con las respuestas a los comentarios, compartilo en Facebook,Twitter o Instagram. Gracias.